Leandro Colmenares

Durante más de veinte años estuve rodeado de niños. Es una frase que podría decirse

Leandro Colmenares

Cuando Bryan Johnson llegó a San Bernardo desde su fortaleza en Los Ángeles, nadie lo

Leandro Colmenares

A ella la trajeron sin nombre. Fue ingresada en el pabellón 7 del hospital central

Leandro Colmenares

No hubo pelea. Ni gritos. Solo un destello en la retina de sus lentes de

Leandro Colmenares

En el margen del altiplano, donde los aljibes aún saben de sangre y las montañas

Broncíneo Naranjo

Cuando terminó de vestirme, me dedicó una reverencia, alzó sus brazos al cielo y gritó

Leandro Colmenares

El hombre llegó un lunes a las 6:48 a.m. al liceo del barrio Goes, en

Leandro Colmenares

A Luna no le daba ni rabia ni pereza. Simplemente no tenía ganas de caminar

Broncíneo Naranjo

... las flores de la lejanía volverán a crecer, pero ya no habrá nadie para

Hombre, buitre, ratón

… codicioso de vivir, pero sin ímpetu para volar y renacer, por su pico negro