Señas de un embaucador

Un día de 1999 resolví escribir un cuento que tuviera que ver con el fútbol,

Escalón rojo

En el barrio en el que crecí había carnicerías en las que siempre había un

Amelia

En mi adolescencia solía visitar, en las vacaciones de final de año, la finca de

Papiroflexista

Un sábado de 1980, recorriendo una sala de exposición de arte surrealista en el MAMBo,